Teniendo en cuenta este caso podemos diagnosticar que la infancia es clave para encontrar su comportamiento asesino ya que su infancia se desvanece tiene un giro radical según Erikson para el crecimiento
emocional de los niños estos deben desarrollarse en un orden determinado,
siendo fundamental la socialización de los niños para que estos puedan
desarrollar su propia identidad personal de una manera sana, Hannibal no
soluciona este conflicto lo que conlleva que su mente lo proteja olvidando
realmente lo que sucedió ese día, por otra parte tenemos que él no tiene una
estimulación positiva, esto según Erikson no deja que el niño muestre un interés genuino por el funcionamiento de
las cosas y tienden a intentar hacerlo todo por ellos mismos, ocho años después
él es llevado a un orfanato el cual viene siendo la casa de sus padres ya con
16 años de edad en la etapa de la adolescencia, él vive una parte violenta lo
que hace que se quebranta la estructura familiar, Hannibal empieza a tener
pesadillas, sobre la muerte de su hermana Mischa, es entonces donde Hannibal no
tiene apoyo psicosocial, no tiene apoyo psicológico y empieza ya las
psicopatías pues no se comunica con sus compañeros ya presentaba un trastorno
antisocial, se vuelve agresivo y empieza a des adaptarse.
Emprende una
carrera profesional de medicina, se empieza adaptarse a los estudios y sin
embargo presenta dudas morales y éticas; durante su carrera como médico se
observa el sadismo de Hannibal hacia los asesinos de su hermana, empieza a
buscarlos uno a uno para asesinarlos convirtiéndose en un asesino en serie.
Hannibal padece un trastornos de la
personalidad según el modelo de Millon, Hannibal presenta un desequilibrio
mental, es narcisista, sádico, aislado hostil, y dogmático; En este periodo ya podemos observar conductas disóciales,
agresivas, donde no acata normas, mantiene una actitud distante, fría y
suspicaz frente a los demás.
También se puede observar una suerte de
mutismo selectivo, como una forma de mantener una actitud negativa, desafiante,
oposicionista y desconfiada, la cual supera cuando llega donde su tía política,
quien le suplica que hable.
A esto se suma un fuerte estrés
postraumático evidenciado analepsis que mantiene durante el día y en los
terrores nocturnos por los cuales se despierta en mitad de la noche, sudado y
ensangrentado al morder sus propios labios.
Hannibal además presenta dificultades
graves y crónicas en cuanto a su relación con los demás, lo que evidencia una
importante falta de empatía. En si Hannibal presenta un trastorno de
personalidad Antisocial.
Según el manual DMS V los Trastorno antisocial de la
personalidad, la característica esencial del trastorno antisocial de la
personalidad es un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los
demás, que comienza en la infancia o el principio de la adolescencia y continúa
en la edad adulta.
Este patrón también ha sido denominado
psicopatía, sociopatía o trastorno disocial de la personalidad. Puesto que el
engaño y la manipulación son características centrales del trastorno antisocial
de la personalidad, puede ser especialmente útil integrar la información
obtenida en la evaluación clínica sistemática con la información recogida de
fuentes colaterales.
Para que se pueda establecer este
diagnóstico el sujeto debe tener al menos 18 años (Criterio B) y tener historia
de algunos síntomas de un trastorno disocial antes de los 15 años (Criterio C).
El trastorno disocial implica un patrón repetitivo y persistente de
comportamiento en el que se violan los derechos básicos de los demás o las
principales reglas o normas sociales apropiadas para la edad. Los
comportamientos característicos específicos del trastorno disocial forman parte
de una de estas cuatro categorías: agresión a la gente o los animales,
destrucción de la propiedad, fraudes o hurtos, o violación grave de las normas.
Los sujetos con trastorno antisocial de la
personalidad frecuentemente carecen de empatía y tienden a ser insensibles,
cínicos y a menospreciar los sentimientos, derechos y penalidades de los demás.
Pueden tener un concepto de sí mismos engreído y arrogante.
Específicamente Hannibal cumple con los
tres o más criterios necesarios para establecer el diagnostico de Trastorno
Antisocial, dentro de los cuales encontramos el fracaso para adaptarse a las
normas sociales, en lo que respecta al comportamiento legal. Impulsividad,
irritabilidad y agresión, indicada por peleas físicas repetidas o agresiones. Y
finalmente la falta de remordimiento, como lo indica la indiferencia o la
justificación del haber dañado.
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